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Fertilidad
Un estudio iguala la efectividad de la vitrificación y la crio-preservación
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03.07.17 - EFE

 


 

Un estudio sobre preservación de la fertilidad llevado a cabo entre el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) y el Hospital La Fe de Valencia ha revelado que las prácticas de la vitrificación de ovocitos y la crio-preservación de la corteza ovárica son igual de efectivas.

Los resultados invitan a plantearse ambas opciones como válidas por su efectividad, e instan a individualizar los casos en función de las necesidades de cada paciente, según el estudio presentado hoy en Ginebra por el IVI con motivo de la 33ª edición del congreso ESHRE, informa en un comunicado este Instituto.

El IVI fue uno de los pioneros en el mundo en la vitrificación de ovocitos para la preservación de la fertilidad, técnica que realiza con garantías desde 2007, y en 2012 estableció un flujo común de pacientes con el Hospital La Fe, gracias al cual ambas instituciones preservan desde entonces la fertilidad de sus pacientes, también mediante crio-preservación de la corteza ovárica.

Un estudio reciente, llevado a cabo entre IVI y La Fe, con una muestra de 1.759 pacientes (1.024 vitrificaciones de ovocitos y 735 crio-preservaciones de la corteza ovárica) desvela que no existen diferencias significativas en cuanto a la tasa de recién nacido, es decir, que ambas técnicas son prácticamente igual de efectivas.

En este estudio, se compararon los resultados de las pacientes que habían desvitrificado sus ovocitos con los de las que se habían sometido a un trasplante de la corteza ovárica, y la conclusión es que no existen diferencias significativas en la tasa de recién nacido entre ambos tratamientos.

Según el doctor César Díaz, ginecólogo de IVI Valencia y uno de los principales responsables de este estudio, "es muy importante indicar bien las técnicas a cada paciente, ya que no todas pueden beneficiarse de las mismas técnicas".

Díaz ha explicado que, si hay tiempo suficiente antes de empezar la quimioterapia, la paciente tiene una reserva ovárica aceptable y ya ha comenzado la pubertad, probablemente lo más aconsejable sea una vitrificación de ovocitos, dado que, a iguales condiciones por lo que refiere a la tasa de recién nacido, esta técnica es "menos agresiva".

La crio-preservación de la corteza ovárica, por su parte, estaría recomendada en pacientes pre-púberes, que todavía no han tenido la menstruación, y en las que resulta complicada la estimulación y por tanto la recuperación de ovocitos.

También en pacientes con tumores muy agresivos, como el linfoma de Burkitt, en cuyo caso se carece de tiempo suficiente para estimular el ovario antes de comenzar la quimioterapia.

La vitrificación de ovocitos consiste en estimular el ovario con hormonas similares a las que produce la paciente, para luego poder extraer los óvulos del ovario mediante una aguja muy fina, en un procedimiento que solo requiere algo de sedación.

Posteriormente, los óvulos se conservan mediante un enfriamiento ultra-rápido, que evita la formación de cristales de hielo, protegiendo así a los óvulos por todo el tiempo que haga falta, incluso décadas.

Cuando la paciente se ha curado de su cáncer, podría usar esos óvulos para fecundarlos con el semen de su pareja o de un donante, para generar un embrión que se implantaría en el útero de la paciente.

La crio-preservación de la corteza ovárica Consiste en extraer un fragmento de la superficie del ovario mediante una cirugía mínimamente invasiva (laparoscopia), tras lo que el tejido se congela y se guarda durante los años que sean necesarios.

Si la paciente presenta un fallo ovárico, dicho tejido puede volver a reimplantarse en una nueva intervención, recuperando de nuevo su funcionalidad, tanto desde el punto de vista de la fertilidad como desde el punto de vista de producción de hormonas (revertiría la menopausia que sigue a muchos de los tratamientos oncológicos).

Igualmente, permite la gestación espontánea, sin necesidad de recurrir a técnicas de fecundación in vitro, según las mismas fuentes.