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Cincuenta entidades exigen a los partidos que no legalicen los vientres de alquiler
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18.04.17 - ALFONSO TORICES

Consideran que la gestación subrogada, ahora vetada en España, «explota» a las mujeres y las coloca muy cerca de la trata de seres humanos

Cincuenta entidades exigen a los partidos que no legalicen los vientres de alquiler

Una mujer pasea con su hijo. :: r. c.

Las organizaciones sociales y políticas comienzan a tomar posiciones ante el duro debate parlamentario que se prevé para esta legislatura sobre si España debe o no legalizar la maternidad subrogada, la polémica práctica reproductiva a la que sus detractores denominan como 'vientres de alquiler'.

Ciudadanos, el único partido nacional que tiene una posición oficial al respecto, ya ha anunciado que lo antes posible quiere presentar en el Congreso una proposición de ley que permita a los ciudadanos tener un hijo gestado y alumbrado por una mujer ajena a la relación familiar siempre que el proceso se produzca de forma «altruista», que no haya pago comercial por el servicio.

El debate que los liberales encabezados por el propio Albert Rivera abrirán en el Parlamento no tiene un final asegurado, puesto que tanto PP como PSOE y Podemos aún discuten qué postura tomar en el momento de la verdad, pues tienen corrientes internas tanto a favor como en contra.

En este ambiente de constitución de bloques nació ayer la Red Estatal contra el Alquiler de Vientres, compuesta por medio centenar de organizaciones de mujeres y de asociaciones del coletivo de gays, lesbianas, transexuales y bisexuales (LGTBI) que tiene como principal objetivo presionar a los partidos para que descarten la posibilidad de legalizar cualquier fórmula de maternidad subrogada en España. Su otra finalidad, dijeron, es concienciar a la sociedad de que los vientres de alquilar no son una técnica de reproducción asistida, como dicen sus defensores, sino una forma de «explotación» más de las mujeres y una práctica «muy cercana a las redes de trata de seres humanos», pues en muchos casos tienen como víctimas a mujeres «vulnerables» de países pobres de las que se aprovechan los intermediarios.

La plataforma, de la que forman parte organizaciones como el Partido Feminista, No Somos Vasijas o la entidad LGTBI Somos Diferentes, quiere ser el contrapeso social a las organizaciones defensoras de la gestación subrogada, a las que consideran un lobby con gran influencia en los medios de comunicación y en las redes sociales.

El objetivo de esta red es multiplicar a lo largo de este mes su número de asociados porque quieren salir a la calle en la primera semana de mayo para su primer acto reivindicativo.

Primera protesta

Quieren protestar frente al hotel madrileño que acogerá entre el 6 y 7 de mayo Surrofair Madrid 2017, una feria que tiene como finalidad poner en contacto a todos los españoles interesados en utilizar la maternidad subragada en el extranjero con las agencias, clínicas internacionales y asesores nacionales especializadas en hacerlo posible.

De hecho, lo que reclaman ya los miembros de la plataforma estatal es que las administraciones públicas madrileñas actúen para prohibir este evento comercial por considerar que «choca contra la legalidad vigente».

La maternidad subrogada está prohibida en España. La ley de Reproducción Asistida de 2006 declara nulo de pleno derecho cualquier contrato o acuerdo con un vientre de alquier, exista o no contraprestación por este servicio.

Sin embargo, en 2010 se abrió una especie de puerta trasera que ha permitido a cientos de españoles legalizar en España la filiación de los hijos nacidos por gestación subragada en otros países. Se trata de una instrucción de la Dirección General de Registros y Notariado que permite la inscripción de estos niños en el Registro Civil como hijos siempre que uno de los padres sea español, que el alumbramiento se haya producido en un país en el que este procedimiento esté admitido por la ley y que exista una resolución judicial que tutele todo el proceso.