Todo sobre la Gripe A

Gripe A

Último vídeo de VIVIR

Portada Sexualidad Fertilidad El Constitucional ampara la negativa a vender la píldora del día después
Fertilidad
El Constitucional ampara la negativa a vender la píldora del día después
( 0 Votos )
07.07.15 - MATEO BALÍN
 

El pleno del Tribunal Constitucional ha concedido el amparo a un farmacéutico de Sevilla que fue sancionado por la Junta de Andalucía con 3.300 euros por no disponer de la llamada píldora del día después. El tribunal de garantías, por ocho votos frente a tres, considera que la sanción impuesta al demandante vulneró su derecho a la objeción de conciencia como manifestación de la libertad ideológica y religiosa, que la Carta Magna reconoce en su artículo 16.1.

En cambio, el pleno ha rechazado otorgar el amparo al demandante, Joaquín Herrera Dávila, cuya farmacia se encuentra en la céntrica calle Tetúan número 4 de Sevilla, en relación con la negativa a despachar preservativos, pues en ese supuesto no existe «ningún conflicto de conciencia con relevancia constitucional», afirma la sentencia.

Dos son las cuestiones que analiza el tribunal para resolver el recurso: de un lado, si el derecho a la objeción de conciencia que la doctrina constitucional reconoce a los médicos es también aplicable a los farmacéuticos; de otro, la incidencia del derecho a la objeción de conciencia sobre otros derechos y, de forma particular, sobre el derecho de la mujer a la salud sexual y reproductiva, que incluye el acceso a las prestaciones sanitarias para la interrupción voluntaria del embarazo, así como el acceso a los medicamentos anticonceptivos y contraceptivos autorizados en España.

Respecto a la primera de las cuestiones, el pleno concluye que «los aspectos determinantes» que llevaron al Tribunal al «singular reconocimiento» del derecho a la objeción de conciencia de los médicos (STC 53/1985) pueden concurrir también «cuando la referida objeción se proyecta sobre el deber de dispensación de la denominada píldora del día después por parte de los farmacéuticos».

Pese a las diferencias «de índole cuantitativa y cualitativa» entre la participación de los médicos en la interrupción voluntaria del embarazo y la dispensación, por parte de un profesional, del fármaco, el pleno considera que existe un paralelismo entre el conflicto de conciencia del demandante y el que afecta a los facultativos. Y ello porque, explica la sentencia, en algunos casos, la «píldora del día después» podría causar en las mujeres embarazadas un efecto que choca «con la concepción que profesa el demandante sobre el derecho a la vida». A esta similitud se añade que, desde esa perspectiva, la actuación del farmacéutico «en su condición de expedidor autorizado de la referida sustancia, resulta particularmente relevante».

En cuanto al segundo aspecto citado, el tribunal de garantías concluye que el incumplimiento por el demandante de su deber de contar en su farmacia con el «mínimo de existencias establecido normativamente» no puso «en peligro» el derecho de la mujer.