Salud RevistaCanal SaludCiencia y Salud

 

   

Todo sobre la Gripe A

Gripe A

Último vídeo de VIVIR

Portada Mente Adicciones Banalizar el consumo de alcohol
Adicciones
Banalizar el consumo de alcohol
( 0 Votos )
14.11.16 - DANIEL ROLDÁN

Avisar de inmediato a los servicios de emergencia y no mover al paciente son algunas de las recomendaciones en caso de coma etílico

Los expertos afirman que los peligros de este tipo de ocio en la juventud son ignorados

Banalizar el consumo de alcohol

Varias chicas participan en un botellón callejero. :: ignacio pérez

Las intoxicaciones etílicas son el pan de cada fin de semana para los servicios de emergencias. No hay una noche de viernes o una madrugada de domingo donde no salgan a atender casos de ingesta de alcohol. También llevados al extremo, como son los comas etílicos. Una situación que se da cuando el cuerpo es incapaz de absorber más alcohol. «La última barrera es la hematoencefálica y se llega al coma. Se pierde la consciencia porque el sistema nervioso central fracasa», explica el doctor Félix Notario, miembro de la Sociedad Española de Medicina del Adolescente (SEMA). Ese fue el caso de la joven de 12 años que falleció por un atracón masivo de alcohol en la localidad madrileña de San Martín de la Vega. Un suceso «extraño»», según apunta Carmen del Arco, presidenta de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes) en Madrid. Los médicos indican que lo primero que hay que hacer es «coger el móvil» y llamar a los servicios de emergencia.

«No hay que moverse ni hacer transportes heroicos porque los servicios de emergencia llegan enseguida. Además, la persona que está en coma puede vomitar y aspirarlo», apunta el portavoz de SEMA, organización integrada en la Asociación Española de Pediatría, quien considera «muy positivo» que los jóvenes tengan conocimientos de primeros auxilios. Cuando está en manos de los servicios de emergencia, el protocolo de actuación es el mismo que en cualquier otro coma, como el diabético. «Soporte de las funciones vitales, intubarla, ventilarla y mantenerla viva», enumera del Arco. «Es el mismo protocolo de actuación para buscar las causas y ver pase el efecto del tóxico», añade. «Eliminar el contenido gástrico, hidratar muy bien y ahí jugar con los sueros. Poner glucosa con sal. También depende de las analíticas del sodio, el potasio para que los se recupere cuanto antes. El organismo ya se encargará de hacer su papel de eliminar el alcohol», apunta el doctor Notario.

Además del impacto que supone que un joven acabe en la cama de un hospital con un gotero por beber y el susto para su familia, los médicos recuerdan que los jóvenes son cuerpos en crecimiento. «El hígado está en formación y el cerebro también. Aunque un joven pese y mida lo mismo que un adulto, sus órganos no metabolizan igual y el daño es superior», explica la portavoz de Semes. El doctor Notario añade que estos atracones pueden tener su efecto a largo plazo y despertar su dependencia en un futuro. La sociedad, apunta, da «poca importancia» a que los menores de edad beban. «Es un modelo que no deben asumir los adolescentes y las familias», comenta.

«Es un desastre», indica con claridad Ignacio Calderón cuando se le cuestiona sobre el binomio juventud-alcohol. El director general de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) cree que este 'matrimonio' se debe a que se ha convertido en un fenómeno cultural con tres factores: el ocio solo entendido como beber, los fines de semana «interminables» y la asunción del modelo nórdico del atracón (cinco o siete copas en apenas dos horas). «La sociedad responde de una forma alegre y confiada y los padres no saben como actuar porque es un tema complejo. Hay que corregir estas cosas pero no se puede hacer de la noche a la mañana», añade Calderón, que es muy crítico con la realidad de cada fin de semana. «Si la ley dice que no se puede vender alcohol a menores de 18 años, no podemos estar dando estadísticas de consumo de 13. Es un contrasentido».

En Proyecto Hombre, durante 2015 atendieron a 1.821 adolescentes por problemas con el alcohol. «Hablamos de una sociedad muy permisiva en la que no hay consecuencias. Hay una normalización del consumo de alcohol y les llega el mensaje a los menores de que pueden consumir», explica Elena Presencio, directora de Proyecto Hombre.

años es la edad de inicio en el consumo de alcohol en España, según el último informe Estudes publicado por el Plan Nacional sobre Drogas.