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El Hospital Vall d'Hebron efectúa un trasplante de cara, el tercero de España
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30.03.10 - EFE

En la intervención quirúrgica, que duró 24 horas, trabajó un equipo multidisciplinar de treinta personas

 

El Hospital Universitario de la Vall d'Hebron de Barcelona ha realizado con éxito un trasplante de cara, el primero que se lleva a cabo en Cataluña y el tercero de España, tras los efectuados anteriormente en Valencia y Sevilla. El centro hospitalario ha informado que en la intervención quirúrgica, que ha durado 24 horas, ha participado un equipo multidisciplinar integrado por treinta personas y ha culminado con éxito, ya que la persona trasplantada se recupera satisfactoriamente.

Por el momento, no se ha facilitado información sobre el donante ni tampoco sobre la persona trasplantada, por lo menos hasta que se recupere totalmente, momento en el que el hospital prevé convocar una rueda de prensa para ofrecer más detalles de la operación. Se trata de evitar lo que ocurrió con los dos trasplantes faciales anteriores, especialmente con el primero -el realizado en el Hospital la Fe de Valencia-, cuando se filtraron a la prensa datos que facilitaban la identificación del donante y del receptor, algo que está expresamente prohibido por la ley.

Sí se sabe, sin embargo, que los médicos han transplantado al menos el 75% del rostro del paciente que tenía totalmente desfigurado y que presentaba dificultades extremas para comer o respirar. Según garantizó el jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Quemados del centro, Joan Pere Barret -quien ha dirigido la intervención-, en la presentación de la operación en verano, el receptor del trasplante recuperará más del 90 por ciento de la movilidad.

Fase experimental

En España, el primer trasplante de cara lo realizó del 18 al 19 de agosto de 2009 un equipo encabezado por el cirujano Pedro Cavadas, del Hospital La Fe, de Valencia, y fue el primero en el mundo en incluir mandíbula y lengua.

El segundo se realizó en el Hospital Virgen del Rocío, de Sevilla, del 26 al 27 de enero de 2010. La intervención duró casi 30 horas y fue llevada a cabo por un equipo médico integrado por 23 especialistas.

El hospital de Vall d'Hebron de Barcelona era el tercer centro sanitario autorizado por la Comisión de Trasplantes del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud para hacer una operación de estas características y estaba buscando un donante desde agosto del año pasado. En aquella fecha, responsables del hospital informaron de que se buscaba un donante menor de 45 años con unas características morfológicas similares al receptor, así como otros parámetros médicos para reducir al máximo la posibilidad de un rechazo del tejido trasplantado. El trasplante de cara es una intervención quirúrgica, aún en fase experimental, mediante la cual se reemplaza parte del rostro de un individuo con parte de la cara de otro.

Los receptores potenciales son personas con deformidades faciales muy marcadas y que conllevan importantes secuelas psicológicas, sociales y funcionales, como problemas para oler o masticar.

El donante debe ser una persona del mismo sexo que el receptor, edad parecida, similar tamaño de la cara y color de piel y grupo sanguíneo y tejidos compatibles. Se trata de una cirugía compleja, ya que se trasplantan distintos tipos de tejidos que hay que conectar: músculos, piel, nervios y vasos sanguíneos, entre otros.

La francesa Isabelle Dinoire -que fue desfigurada por su perro- fue la primera paciente del mundo en recibir un trasplante de cara a finales de 2005. Su intervención fue considerada «un trabajo casi milagroso». Sólo otros tres países -Estados Unidos, China y España- han empleado esta complicada cirugía. El proceso de trasplante de cara tiene dos partes, a cual más complicada. La primera, extirpar los tejidos que se quieren trasplantar, con sus vasos sanguíneos y sus terminaciones nerviosas. La segunda, adaptarlos al receptor. Antes de todo ello, hay un paso previo con un alto coste emocional: que la familia del candidato a donante dé el permiso para la intervención.