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28.01.10 - CECILIA CUERDO

El paciente del segundo trasplante de cara en España sufría una severa deformación

25 cirujanos, anestesistas, oftalmólogos y un anaplastólogo participaron en la intervención realizada en el hospital Virgen del Rocío de Sevilla

Treinta horas en el quirófano

La consejera andaluza de Salud, María Jesús Montero, informa a los periodistas sobre el trasplante de cara. :: eduardo abad

Hasta 30 horas han tardado los médicos del hospital Virgen del Rocío de Sevilla en realizar el segundo trasplante de cara en España a un joven aquejado por una grave enfermedad que le impedía desarrollar una vida normal. La intervención fue «satisfactoria», según fuentes sanitarias, aunque habrá que esperar entre ocho y 72 horas para comprobar la evolución del paciente.

Se trata de la segunda operación similar que se realiza en España -la pionera fue dirigida por el doctor Pedro Cavadas, el pasado mes agosto, en Valencia y la novena del mundo. Fuentes sanitarias señalaron que era el caso «más prioritario» de los dos existentes en el sistema sanitario público andaluz: una persona con una deformación severa en la cara que le causaba graves alteraciones en las funciones del rostro y para la que no había más alternativa que el trasplante. La operación fue autorizada el pasado verano por la Comisión Nacional de Trasplantes y la Comisión Autonómica de Ética e Investigación Sanitaria de la Consejería andaluza de Salud, por lo que sólo se estaba a la espera de la aparición de un donante compatible.

El pasado lunes día 25 las esperanzas se materializaron y se pudo proceder a la extracción de tejido facial del donante, un complejo proceso que se prolongó durante cerca de seis horas. A continuación se procedió al trasplante de tejido compuesto en territorio facial, denominación técnica de la intervención, que concluyó a las cuatro de la madrugada del miércoles. Fuentes de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía destacaron la «excelente coordinación» del equipo sanitario, conformado por 25 especialistas entre cirujanos plásticos y maxilofaciales, anestesistas, oftalmólogos, enfermeros y un anaplastólogo, que recibieron además el apoyo de los servicios de Cuidados Críticos, Radiología, Inmunología, Bioquímica, Hematología y Microbiología del hospital hispalense.

El centro no ha querido hacer público, por expreso deseo de la familia del receptor, la identidad de éste ni del donante, por lo que anunció que los servicios jurídicos de la Junta emprenderán las acciones legales oportunas en caso de que se filtren datos sobre la identidad de ambos y no respeten la confidencialidad que les ampara. No obstante, la Consejería sí quiso destacar la solidaridad de la familia que ha cedido el tejido. Asimismo, recordó que existe otro receptor potencial de un trasplante de estructura facial en la comunidad andaluza, y que ya se está sometiendo al tratamiento previo.

En declaraciones a la prensa, la consejera andaluza de Salud, María Jesús Montero, resaltó que, como en cualquier otro órgano trasplantado, las próximas 48 a 72 horas serán «fundamentales» para conocer la evolución del paciente y comprobar que no se produce ningún tipo de rechazo, por lo que emplazó a ese momento para que los médicos, dirigidos por el doctor Tomás Gómez Cía, responsable de la Unidad de Cirugía Plástica y Grandes Quemados del hospital Virgen del Rocío, ofrezcan más detalles de la intervención.

Obstáculo principal

Montero expresó su «orgullo» de que el sistema sanitario andaluz pueda poner al servicio de los ciudadanos esta técnica, que fue incorporada a la cartera de prestaciones públicas en mayo de 2009 tras el visto bueno del Comité de Ética e Investigación de Andalucía. Hasta el momento sólo se han realizado dos operaciones así en España y nueve en todo el mundo, al tratarse de una intervención de gran complejidad técnica que implica conectar distintos tipos de tejidos (músculos, piel, nervios y vasos sanguíneos) y de indudables connotaciones éticas.

Los posibles receptores suelen ser personas con deformidades faciales muy marcadas -fruto de una enfermedad genética o resultado de un accidente- y que conllevan importantes secuelas psicológicas, sociales y funcionales, como problemas para oler o masticar.

Uno de los principales obstáculos suele ser la búsqueda del donante, que debe ser una persona del mismo sexo que el receptor, edad parecida, similar tamaño de la cara y color de piel, así como grupo sanguíneo y tejidos compatibles. En la actualidad, además del paciente que está en lista de espera en Andalucía, el Comité Nacional de Trasplantes ha autorizado otra intervención similar en un hospital de Barcelona.