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Un tetrapléjico recobra el uso de un brazo gracias a implantes en el cerebro
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30.03.17 - A. BURGOS

El paciente ordena mentalmente el movimiento, lo que es interpretado por un ordenador que transmite los impulsos al miembro

Un tetrapléjico recobra el uso de un brazo gracias a implantes en el cerebro

Bill Kochevara utiliza una neuroprótesis conectada a su cerebro y a un ordenador para comer. :: AFP

Científicos estadounidenses han conseguido que una persona tetrapléjica pueda volver a mover su brazo mediante implantes cerebrales. Primero fueron los trabajos realizados con ratas que sufrían una parálisis total y que recuperaban la movilidad tras un tratamiento de neurorrehabilitación combinado con un arnés robotizado y estimulación electroquímica. Ahora, científicos utilizan la electrónica para dar movilidad a un paciente que hace diez años sufrió un accidente de bicicleta. Puede volver a usar su brazo y su mano derecha para beber y comer, gracias a una nueva neuroprótesis considerada como una «primicia» médica por los investigadores.

Este avance consta de un dispositivo que sortea la lesión de la columna vertebral utilizando hilos, electrodos y programas informáticos para reconectar el cerebro del paciente con los músculos de su brazo paralizado. «Que nosotros sepamos, es el primer ejemplo en el mundo de una persona aquejada de una parálisis total» que utiliza directamente la mente para desplazar el brazo y la mano con el fin de efectuar «movimientos funcionales», declaró a AFP Bolu Ajiboye, uno de los autores del estudio, publicado en la revista médica 'The Lancet'.

El paciente, de 56 años, Bill Kochevara, sufre una lesión a la altura de la cuarta vértebra cervical. Se le han puesto dos dispositivos sobre la cabeza y 192 microelectrodos implantados quirúrgicamente en el cerebro. Estos registran las señales que su materia gris envía cuando quiere mover el brazo o la mano. Con este dispositivo, sus músculos reciben instrucciones mediante 36 electrodos implantados en su brazo y antebrazo. Esto le permite utilizar el brazo para beber, rascarse o comer. Kochevar, que recibió sus implantes intracerebrales a finales de 2014, dispone asimismo de un brazo móvil de apoyo, también controlado por su cerebro, que le ayuda a luchar contra la gravedad que le impediría levantar la extremidad para que su mano pueda tomar el tenedor o la taza.

Investigaciones anteriores ya se basaban en elementos similares de neuroprótesis. El año pasado salió a la luz el caso de un joven estadounidense que consiguió utilizar su mano gracias a una conexión cerebro-ordenador. Pero, según los autores de este nuevo estudio, padecía una parálisis menos severa.

En otros casos, varios pacientes pudieron controlar un brazo robótico utilizando sus señales cerebrales. Como en otras experiencias de este tipo, el paciente tiene que mirar su brazo para conocer su posición. Con la parálisis, no tiene la capacidad de saber, sin pensarlo, dónde se encuentran sus miembros. Para alguien que está lesionado desde hace varios años y «que no podía moverse, aunque sea muy poco, es impresionante», declaró Kochevar.

Este estudio es «innovador», es la primera vez que una persona realiza movimientos funcionales, multiarticulaciones (mano, codo, hombro) con un miembro paralizado, gracias a una neuroprótesis motriz, destaca Steve Perlmutter (Universidad de Washington) en la revista 'The Lancet'.

«No obstante, este tratamiento no está listo para ser utilizado fuera del laboratorio», prosigue el especialista. Sin la conexión cerebro-máquina, el paciente no podría efectuar movimientos útiles, añade.

Los movimientos son, sin embargo, lentos y aproximativos. Según el experto en materia de neuroprótesis queda pendiente la miniaturización de dispositivos, que deberán ser los suficientemente manejables, resistentes y asequibles para ser accesibles al máximo número de pacientes. «Esto, sin embargo, es una demostración apasionante», añade Perlmutter, que pronostica un futuro brillante a las neuroprótesis.