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«El carácter no cambia por la edad, sino por vivir en un medio desfavorable»
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14.04.15 - RAQUEL SUÁREZ

Hablará en Las Claras Cajamurcia sobre 'La vejez con otra mirada', dentro del ciclo 'Año Gerontológico 2015: Hacia un buen envejecer'

Carmelo Gómez Profesor de Geriatría y coordinador regional de Mensajeros de la Paz

«El carácter no cambia por la edad, sino por vivir en un medio desfavorable»

El profesor Carmelo Gómez Martínez. :: lv

«Se envejece como se ha vivido», explica el profesor de Geriatría y especialista en Enfermería Geriátrica, Carmelo Gómez Martínez, para justificar que los cambios producidos en el carácter de las personas mayores no se deben a la edad sino que son el resultado de envejecer en un medio poco favorable. Gómez Martínez, que es también antropólogo y coordinador regional de Mensajeros de la Paz -la organización que preside el Padre Ángel- ofrecerá el próximo lunes 20 de abril, en el Centro Cultural Las Claras Cajamurcia, la conferencia 'La vejez con otra mirada', dentro del ciclo 'Año Gerontológico 2015: Hacia un buen envejecer'.

-¿A qué hace referencia el título de su conferencia 'La vejez con otra mirada'?

-La finalidad es exponer, con argumentos, una manera distinta de contemplar la vejez, en su sentido más amplio y en el conjunto de sus matices. Es necesario insistir en este punto ya que la sociedad, en general, tiene actualmente una visión a veces distorsionada de la vejez. Solo hay que fijarse un poco en los mensajes de los medios de comunicación para comprobar cómo la vejez, como concepto, se ha ido asociando a enfermedad, a fealdad, a decrepitud y a dependencia. El léxico sería otro de los puntos de debate. Decir viejo tiene actualmente connotaciones negativas que generaciones precedentes nunca tuvieron; ahora hablamos de tercera edad, ancianos, seniles, dependientes, para referirnos a los viejos. La aparición de estos conceptos responde, desde mi punto de vista, a una estigmatización de la vejez en su conjunto, y de los viejos en especial.

-¿Cuáles son los objetivos de la enfermería geriátrica?

-Sin entrar en definiciones de libro, los objetivos son procurar cuidados más específicos a las personas mayores, tanto en la prevención como en la intervención asistencial, para favorecer la calidad de vida, ya sea en el marco de la dependencia o no. Para ello, estamos preparados de manera específica, a diferencia del resto de enfermeros, para poder llegar más allá de donde nuestros compañeros de Atención Primaria y del Hospital no pueden llegar.

-¿Cuál es la situación actual, planteada en términos de atención sanitaria, surgida por el envejecimiento de la población?

-A mi parecer, se podría resumir con el término 'colapso'. Solo muy recientemente algunos profesionales sanitarios (médicos y enfermeros, casi siempre) están reaccionando ante la geriatrización de la atención sanitaria. Las personas mayores requieren unas atenciones específicas y muy particulares que, si no se tienen en cuenta, pueden hacer que se vean mal atendidas y esto, entre otras cosas, encarece la atención sanitaria y social, además de aumentar las demandas de atención en términos generales.

-¿Cuál es el perfil habitual de la persona mayor que acude a los servicios de Atención Primaria?

-Es una mujer, de entre 65 y 75 años, con problemas de tipo osteoarticular, principalmente, además de patologías de carácter crónico tales como la diabetes y la hipertensión. A partir de esa edad, las que más van son las hijas de las personas de más de 80 años, lo cual ya nos orienta acerca del grado de dependencia y discapacidad. Esta situación es muy preocupante pues, muchas veces, se debe hacer diagnóstico y seguimiento de tratamientos en diferido. En atención especializada, la situación es muy parecida, es decir, unas dos terceras partes de los pacientes ingresados en un hospital de agudos en medicina interna, por ejemplo, son mayores de 70 años.

Esto nos da una clara imagen del perfil asistencial que debemos procurar tanto los profesionales sanitarios, como la propia Administración Pública. A este respecto, cabe señalar que la implicación es muy relativa pues, en nuestra Región de Murcia, por ejemplo, no hay ni un solo enfermero especialista en Geriatría, en ninguno de los ámbitos asistenciales y los médicos geriatras solo están en algunos hospitales, lo que es insuficiente. En otras comunidades autónomas ya se están tomando las medidas oportunas y se están aumentando las ratios de geriatras y de enfermeros especialistas, así como las unidades docentes de cada una de éstas.

-Aparte de los cambios físicos, ¿cómo influye la edad en el carácter de las personas?

-Si bien es cierto que el envejecimiento es un proceso muy complejo en el que todas las dimensiones de la persona se ven afectadas, incluidas la de tipo psicológico y social, éstas, por sí mismas, no afectarían tanto el carácter como una combinación de los efectos no deseados de ambas. Así, una depresión, por ejemplo, no se padece por ser más mayor, en cambio, si miramos alrededor y contemplamos el ambiente que rodea a los mayores, se puede entender que sea una patología más prevalente de lo que nos gustaría. El carácter va con las personas y con sus mecanismos de compensación respecto al medio que le rodea. Se envejece como se ha vivido. Si el carácter cambia no es por la edad sino por las consecuencias de vivir en un medio desfavorable para envejecer, como es en nuestro caso.

-¿Qué cambios considera que se han producido en las personas mayores en las últimas generaciones?

-Los mayores ya saben lo que quieren y, también, lo que no quieren. Afortunadamente, ya empiezan a elegir entre distintas alternativas. En generaciones anteriores primaban los servicios básicos de atención. Hoy en día, nuestros mayores jóvenes nos demandan actividades para mantenerse en forma, tales como viajar, aprender, ejercer el voluntariado, ... Estamos contemplando cómo las demandas van más allá de lo que la sociedad está preparada para ofrecer, y esto es favorable. Se vislumbra un futuro con ancianos más demandantes de un papel activo en la sociedad, lo cual en estos momentos no está tan claro. Faltan asociaciones de mayores que exijan la participación en la toma de las decisiones que les afecten, como pensiones, o formas de alojamiento en caso de dependencia.

Innovaciones

-¿Cuáles son las principales innovaciones en el campo de la medicina geriátrica para poder adaptarse a la actual situación?

-La clave ha sido la fragilidad. Este estado de gran vulnerabilidad, bien abordado, puede ser la piedra angular sobre la que va a recaer las futuras intervenciones en nuestros mayores. Geriatras y enfermeras especialistas estamos cada día más mentalizados en desarrollar procedimientos e intervenciones que ayuden a envejecer con más calidad de vida, libre de dependencia.

-¿Cuáles son las características diferenciadoras de los centros atendidos por Mensajeros de la Paz?

Nuestros centros son gerontológicos, es decir, la atención es sumamente integral e integrada. No contemplamos a los ancianos como sujetos enfermos, sino como personas que necesitan ayuda para seguir siendo activas, en la medida de sus posibilidades. Para ello, la profesionalización y especialización de nuestros profesionales es un punto fuerte a tener en cuenta. La investigación en gerontología es una más de las áreas que desarrollamos activamente, así como la colaboración con universidades y sociedades científicas. El otro gran pilar es el apoyo a las familias. Los centros no pueden ni deben sustituir la figura clave de las familias en la vida de los mayores. Nos gusta que las familias participen, para lo cual tenemos en marcha desde hace años programas específicos para éstas, con la finalidad de favorecer el mantenimiento de las relaciones de los mayores con la comunidad que nos rodea.