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Fisioterapia y salud mental
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10.04.09 - ANTONIA GÓMEZ CONESA
Fisioterapia y salud mental

La Fisioterapia en el ámbito de salud mental tiene una larga trayectoria en Europa, Estados Unidos, Australia, o Canadá. Sin embargo, en España esta especialidad fisioterapéutica no está suficientemente desarrollada, y ello a pesar de que el país cuenta con una población con problemas de salud mental que recibe atención por parte de los fisioterapeutas, y con un gran número de personas a los que no se les presta esta atención, pero que se beneficiarían enormemente en caso de recibirla.

El papel de la Fisioterapia en este ámbito incluye evaluación y tratamiento de pacientes con dolor, desordenes somatomorfos, ansiedad, depresión, trastornos de personalidad, lesión cerebral adquirida, demencias, problemas de conducta, desordenes de la alimentación, adiciones, y otros.

Los servicios de evaluación y diagnóstico que presta el fisioterapeuta en este contexto, abarcan la movilidad, la funcionalidad y el estado de salud, incluyendo: memoria, lenguaje, praxis, agnosia, funcionamiento complejo, estado motor, cognitivo, tensión muscular, marcha, equilibrio, autonomía, discapacidad, dependencia, alteraciones de conducta, calidad de vida, psicomotricidad, percepción corporal, percepción sensorial, dolor, sobrecarga, etc.

Los fisioterapeutas tienen un papel importante en el tratamiento de personas con demencia: Enfermedad de Alzheimer, demencia de cuerpos de Lewy, demencia frontotemporal, Enfermedad de Parkinson, Enfermedad de Huntington, Enfermedad de Pick, Enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, demencias por alcoholismo y otras sustancias, demencias de origen metabólico, demencia por VHI, y demencia por traumatismo craneal-

El ámbito laboral de los fisioterapeutas en salud mental incluye la actividad física, ejercicios, equilibrio, reeducación postural y del movimiento, manejo del dolor agudo y crónico, técnicas de relajación, hidroterapia, masoterapia y terapia manual, biofeedback, ergonomía, equinoterapia, terapia de conciencia corporal, terapia psicomotora, estimulación basal, estimulación multisensorial, y otras terapias complementarias. Además la intervención de los fisioterapeutas en este campo incluye los problemas de incontinencia, músculoesqueléticos, ortopédicos, y los déficit neurológicos que puedan estar presentes.

En las demencias, se desarrollan déficit cognitivos con pérdida de memoria, afasia, agnosia, apraxia y alteraciones en la funcionalidad, y se produce un declive de los niveles de función previa, que son abordados desde la fisioterapia. En la Enfermedad de Alzheimer, una de las principales causas de discapacidad y disminución de la calidad de vida en personas mayores, los tratamientos de orientación fisioterapéutica utilizados con mayor frecuencia en la actualidad incluyen la realización de ejercicio físico adaptado, la terapia psicomotriz, y la estimulación multisensorial.

Tratamientos

La evidencia indica que el entrenamiento con ejercicios y el aumento de la actividad física lleva a la reducción de la depresión y la ansiedad, así como a la mejoría de la función física y cognitiva, y a facilitar los cambios de conductas de estilos de vida. Los tratamientos de fisioterapia mediante realización de ejercicio físico adaptado mejoran la calidad de vida de la población anciana en general, y repercuten en los aspectos relacionados con la salud y el bienestar.

En personas mayores, la realización de ejercicio físico se asocia con menor declive cognitivo, incluso cuando los mayores son dependientes para realizar las actividades de vida diaria y están institucionalizados.

Con pacientes con alzhéimer también hay evidencia de que el tratamiento con ejercicios, aumenta la ejecución de las actividades de vida diaria, y disminuye la agitación y las conductas depresivas.

El ejercicio físico mejora la fuerza y resistencia muscular, la flexibilidad, regula aspectos relacionados con problemas nutricionales como puede ser la falta de apetito, controla el peso, facilita conductas y sensaciones positivas en la persona, contribuyendo por ejemplo, a superar actitudes depresivas, y mejora el sistema cardiovascular y favorece la circulación sanguínea cerebral.

Todos los beneficios que el ejercicio físico aporta a las personas de edad avanzada, tienen especial incidencia en las personas con Alzheimer, incluso como factor protector. En este sentido, se ha publicado recientemente un estudio efectuado en Canadá con 4.615 personas mayores de 65 años y seguimiento de cinco años, que muestra como la realización de actividad física se asocia con menor riesgo de deterioro cognitivo, de Enfermedad de Alzheimer y de otras demencias.

En cuanto al mecanismo por el que el ejercicio físico mejora la cognición en personas mayores con riesgo de demencia todavía se desconocen. Respecto al tratamiento, un programa fisioterapéutico con ejercicios aeróbicos, de equilibrio, estiramiento y flexibilidad, mejora tanto la salud y función física, como la depresión en personas con alzhéimer. Así mismo, debido a que las dificultades de movilidad pueden ocasionar caídas y fracturas, un factor preventivo de las mismas es la realización de ejercicio físico adaptado, con ejercicios diseñados para mejorar las funciones motrices del paciente.

En cuanto a la estimulación multisensorial, el tratamiento ofrece información propioceptiva y exteroceptiva para el desarrollo y mantenimiento de las conductas intencionales y adaptativas. La administración de este tratamiento, con los pacientes con Alzheimer en estados medios y avanzados, tiene efectos positivos en diferentes campos: facilitando las tareas de cuidado, disminuyendo las alteraciones de la conducta, y mejorando la orientación de los pacientes por el lugar de residencia. En fases avanzadas de demencias, la estimulación sensorial también reduce la apatía.

En pacientes con lesiones cerebrales, los cambios en la neuroplasticidad tras el tratamiento mediante psicomotricidad y otros métodos de terapia del movimiento son conocidos, y en pacientes mayores de 65 años con infarto cerebral crónico, el entrenamiento con ejercicios fisioterapéuticos mejora significativamente las transferencias para las ejecuciones de las actividades funcionales.