Salud RevistaCanal SaludCiencia y Salud

 

   

Todo sobre la Gripe A

Gripe A

Último vídeo de VIVIR

Portada Nutrición Alimentación y dietas Cataluña pone en marcha su impuesto contra las bebidas azucaradas
Alimentación y dietas
Cataluña pone en marcha su impuesto contra las bebidas azucaradas
( 0 Votos )
02.05.17 - CRISTIAN REINO

El gravamen aumentará entre ocho y doce céntimos el precio de productos como los refrescos, batidos y zumos con leche

Cataluña pone en marcha su impuesto contra las bebidas azucaradas

Una mujer realiza la compra en un supermercado frente a un carro con agua embotellada y bebidas azucaradas. :: nito salas

Tomar una bebida azucarada es desde ayer entre ocho y doce céntimos por litro más caro en la comunidad catalana. De esta manera, la Generalitat ha empezado a aplicar un impuesto que grava a productos como las bebidas de néctar de frutas, las deportivas, las de té y café, bebidas energéticas, leches endulzadas, bebidas alternativas de la leche, batidos y leches con zumo de frutas, bebidas vegetales, aguas con sabores, los refrescos y las sodas.

El impuesto afecta a un amplio abanico que llena las estanterías de los supermercados y las cartas de los bares y con el que la Generalitat prevé recaudar 40 millones anuales de manera adicional. «Hoy no se notará que la bebida es más cara. El impuesto empieza a repercutir a partir de la fecha que el punto de venta ha comprado el producto al distribuidor», advirtieron desde la Generalitat.

Esta cruzada contra las bebidas azucaradas representa, en todo caso, una nueva vía de ingresos para las maltrechas arcas de la administración autonómica, aunque el gravamen tiene sobre todo fines sanitarios, según se justificó al implantar la medida. Y es que, en algunos de los lugares del mundo donde este tipo de impuesto ya lleva un tiempo en funcionamiento (como es el caso de algunas ciudades de EE UU, por ejemplo), lo que se ha logrado es que con la subida de los precios haya bajado el consumo, como ya ocurre con el tabaco, lo que tiene consecuencias beneficiosas en lo que se refiere a la obesidad infantil y adulta, enfermedades como la diabetes y la salud dental. En definitiva, el gravamen representa más salud para los ciudadanos y a la postre ahorro para el ya de por sí cargado sistema público sanitario. «La idea es que el usuario pague el impuesto para que se produzca un cambio de hábitos del consumidor», señalaron desde la administración catalana.

Un artículo publicado en la revista 'Health Affairs' sobre la aplicación de la medida en México concluye que en dos años el consumo de estas bebidas disminuyó un 7,6%, con especial incidencia en las familias con los ingresos más bajos. Estudios similares sitúan el descenso en los barrios más modestos de Berkeley (EE UU) en un 21%. Reino Unido aplicará este impuesto a partir de 2018.

En Cataluña, la nueva medida impositiva prevé dos subidas: una de 0,08 euros por litro, si el producto tiene entre cinco y ocho gramos de azúcar por cada 100 mililitros, y una de hasta 0,12 euros por litro, en caso de que la cantidad de azúcar supere los ocho gramos por cada 100 mililitros. Por tanto, es de esperar que la industria reduzca la cantidad de azúcar en sus productos, lo que sería beneficioso para la salud, o por contra, decida repercutir la subida de impuestos en el precio final del producto, lo que también podría ser positivo para la población si consume menos bebidas azucaradas.

La Organización Mundial de la Salud recomienda reducir la ingesta de azúcares añadidos, al menos un 10%. No en vano, una lata de cola puede contener una cantidad similar a ocho terrones de azúcar, un granizado de limón unos doce, y un zumo de frutas hasta nueve, aunque parezca muy natural con la pulpa y todo.

De momento, la Generalitat se ha centrado en las bebidas azucaradas, pero a medio o largo plazo podría extender el impuesto a otros productos. El secretario de Hacienda del Gobierno catalán, Lluís Salvadó, precisó ayer que el nuevo gravamen forma parte de una «nueva cultura de impuestos, que queda enmarcada en la nueva corriente de usar las tasas para corregir ciertos problemas que tiene la sociedad. «El objetivo del Gobierno catalán es corregir determinados hábitos, no tanto de los consumidores como de los propios fabricantes», dijo, de ahí que la administración catalana tenga la «voluntad de aplicar este mismo impuesto a los alimentos con exceso de azúcar o de grasa», apuntó.

Rechazo de la industria

Desde la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB) se rechaza el nuevo impuesto sobre las bebidas azucaradas, incluido en la Ley de Acompañamiento de los Presupuestos de la Generalitat. A juicio de las empresas, la decisión adoptada en Cataluña «plantea un escenario que penaliza la demanda y castiga el crecimiento, no solo de la industria de alimentación y bebidas, sino de aquellos sectores vinculados, como el turismo o el canal de hostelería y restauración».

La FIAB ha solicitado al Gobierno que intervenga para «garantizar la unidad de mercado y proteja los instrumentos que garanticen la competitividad de la industria y la equidad en todo el Estado».